6) Mayor aprovechamiento térmico, ya que se ocupa menos espacio que en las construcciones cuadrangulares. Por ejemplo: Una Casa Piramidal de 11 metros de lado, tiene 7 metros de altura, por lo tanto ocupa 282,3 metros cúbicos. Una casa cuadrada de 11x11 metros, tendrá unos tres metros de altura, ocupando 363 metros cúbicos, o sea 81 metros cúbicos más, que a la hora de climatizar equivale a dos habitaciones más. Por otra parte, durante el verano la forma piramidal permite que con un dispositivo muy simple, colocado en la parte superior, el aire caliente salga por el mismo, acelerando la ventilación.
7) No acumula nieve en su tejado, ya que es tejado y muro a la vez, y la estructura soporta perfectamente la acumulación de nieve, incluso si fuera completamente cubierta por ésta. Su forma aerodinámica la hace sumamente eolorresistente (resistente a los vientos), ya que las líneas de fuerza se dirigen hacia el suelo.
8) En las zonas sísmicas la Casa Piramidal de Piramicasa® representa una ventaja extraordinaria, puesto que la pirámide es la estructura más sismorresistente posible, incluso más que los domos. La Piramicasa está diseñada, además, bajo las más exigentes normas de resistencia estructural, siendo sus materiales más ligeros que los de la construcción tradicional.

ACLARACIONES SOBRE LA ARQUITECTURA PIRAMIDAL
1) LA FORMA PIRAMIDAL
Mucho se ha especulado -y se especula- con asuntos de geometría sagrada, ondas de forma, energías sutiles y demás, pero pocas veces se tiene en cuenta la totalidad de factores con respecto a la forma piramidal. Algunas personas, merced a sus miedos, desconocimiento, prejuicios y suposiciones meramente teóricas, escriben irresponsablemente sobre los efectos de las pirámides sin haber hecho suficientes experimentos, a veces ni uno sólo, existiendo así cierta desinformación al respecto.
Como podrán comprobar los geobiólogos, arquitectos, ingenieros, médicos y terapeutas que trabajan con las diversas formas geométricas, en ninguna forma geométrica se han hallado los mismos resultados que con la pirámide.
Ni los domos, ni los conos, ni las yurtas o los tipis indios, ni las estructuras diversas que se construyen en base a la geometría sagrada, han conseguido ni una fracción de los efectos que conseguimos en las pirámides.
Si acaso lo lograran y pudieran demostrar los mismos beneficios, nuestra labor podría combinarse y dispondríamos de un mayor número de opciones constructivas, estéticas y funcionales.
También hemos trabajado bastante con domos, conos, cúpulas y pirámides de tres, cinco, seis y ocho caras. Incluso ateniéndonos estrictamente a la geometría sagrada, con ninguna de estas formas, hemos podido reemplazar el efecto piramidal, que sólo logramos con la pirámide cuadrangular de 51º 51' 14" de inclinación de sus caras. En algunos casos las dificultades prácticas han sido mucho mayores que con la pirámide.
POR EJEMPLO:
Para lograr parte del efecto de acumulación de neutrinos, pero además logrando menos de la mitad de la potencia del campo magnético (medido en coeficiente de deshidratación) de un cono, necesitamos una altura igual a tres diámetros.
Por eso los geomantes y rabdomantes de la Edad Media construyeron las torres cónicas en algunos castillos. Por eso, también, los magos usaban un "bonete" o sombrero cónico, con lo que obtenían un efecto de Anti-cono, similar pero mucho menos intenso que el de la Anti-pirámide.
La Casa Piramidal no es un producto meramente "arquitectónico", ni meramente "quántico", ni comprende sólo el factor geobiológico de la onda de forma (que en cuántica se le llamó SIMAFO, o Simpatía Magnética de la Forma).
Entre 1984 y 1991 llevamos a cabo una investigación cuyo propósito para los físicos era estudiar las características y el comportamiento de los neutrinos, mientras que mi parte de interés era comprender por qué me estaba saliendo de un reuma deformante, como cumbre de logros, tras diez años de experimentos caseros. Para ello, nada mejor que la forma piramidal, puesto que los físicos involucrados conocían desde hacía décadas que esta forma puede atrapar los neutrinos en su campo magnético, concentrarlos, estabilizarlos (haciendo que el proceso electrónico-muónico-tauónico se ralentice, dando lugar al "Tauónico T"). Es decir, dejándolos más tiempo a disposición de la materia expuesta para incorporarse en los átomos deficientes y hacer la completitud cuántico-atómica, que redunda en mayor estabilidad molecular y por ende vitalidad orgánica si se trata de seres vivos.
Pero esta es sólo una de las varias cualidades de la pirámide. El Efecto Piramidal no es un efecto único ni simple, sino una concatenación de efectos prácticamente simultáneos, de los cuales sabemos lo suficiente como para usar las pirámides con total seguridad, sin riesgos y con enormes beneficios. Sólo es preciso, como con todos los aparatos, construirlos con conocimientos completos. Tras cuarenta años de investigación teórica y empírica, con incontables análisis biológicos, de cristalización mineral y miles de efectos terapéuticos verificados, sabemos también cuándo y por qué una pirámide puede causar daños, como toda cosa que funciona si se construye con falta de conocimiento o irresponsablemente.
Todos los que llevamos décadas trabajando con pirámides de modo metódico, hemos pasado por la etapa del miedo, igual que les ocurrió a los pioneros de la electricidad, o de la mecánica, o de la aviación. Pero es hora de ir aprendiendo más y especular menos, que para eso hemos hecho tanto y escrito claramente al respecto.
Es cierto que algunas construcciones piramidales pueden resultar nocivas para la salud, en vez que beneficiosas. Del mismo modo que un coche, un avión o una instalación eléctrica mal construidos puede acabar en desgracia. En la pirámide no es tanto el riesgo y siempre es posible reparar cualquier daño provocado. Lo que no resulta tan fácil, es recuperar el dinero gastado en una mala construcción, por eso hay que informarse bien antes de meterse a fabricar o construir pirámides, y no es con los improvisados que han copiado parcialmente nuestro trabajo, con quienes se obtendrá la mejor información. Así que vamos con las aclaraciones puntuales
2) EL MATERIAL DE LAS PIRÁMIDES
Cuando se usa material ferromagnético o diamagnético, la pirámide puede ser más potente (cuantitativamente, pero cualitativamente nocivas) que cuando se usan paramagnéticos, pero una pirámide completamente paramagnética, no presenta riesgo en su interior. Existe un porcentaje de tolerancia de materiales ferromagnéticos o diamagnéticos que puede usarse en la construcción, pero debe evitarse que formen parte de la estructura funcional de la pirámide como tal. El cableado eléctrico de cobre nunca alcanzará ni remotamente el margen de tolerancia de una pirámide grande como una casa, pero como es lógico, evitaremos colocar dentro las estufas o cocinas de hierro fundido, o camas metálicas, o cualquier masa metálica de gran peso. La estructura en sí lleva espigas (tarugos o espiches) de madera, en reemplazo de la mayor parte de los bulones o tornillos. Básicamente, la casa piramidal es de madera y derivados, aluminio y vidrio, con aislantes que pueden ser corcho, fibra de vidrio, mineral volcánico ultraligero, etc. Todos estos componentes son paramagnéticos.

3) CONTROL DEL EFECTO PIRAMIDAL
Las Casas Piramidales (o cualquier construcción piramidal) de seis o más metros de lado, deben tener una parrilla de control de efectos. Este dispositivo existía ya en las pirámides antiguas, aunque hoy queden sólo los huecos (cámaras subterráneas) que hacen parcialmente la función del control de efectos, aunque no teniendo ya la parte electrónica metálica, lo hacen de modo fijo y parcial.
Cierta información errónea que circula por la red, habla de que las pirámides tenían una "contra-pirámide", es decir una anti-pirámide real, material, invertida, como proyección del mismo tamaño que la pirámide visible. Dicha suposición es absolutamente errónea y hemos podido constatarlo en muchas de las pirámide de Egipto de las que sólo quedan ruinas, ya que hay excavaciones en su entorno y en las cámaras subterráneas (ahora al aire libre, como en "la de Diodofre" o "Diodefre", en Abou Rawash), pudiendo verse la roca madre natural. También puede observarse en casi todas las pirámides, que las cámaras subterráneas no están rodeadas de bloques colocados, sino que se trata de una excavación cruda. No hay tales anti-pirámides subterráneas. El efecto de Antipirámide sí puede verificarse, pero es una proyección generada por el campo magnético de la propia pirámide y sólo se forma en el hueco existente, y no se forma si hay ferromagnético o diamagnéticos en suficiente cantidad en el suelo. En una pirámide cualquiera basta unos cables de cobre o hierro para desviar o disolver la antipirámide.
Incluso en una Casa Piramidal que no está del todo bien construida, como la de José Martinello en Criciúma, Santa Catarina, Brasil, no se ha producido efectos negativos, sino todo lo contrario, salvo algunas descomposturas a algunos visitantes, porque tiene mucho hierro y no tiene CES (Control Effects System, o Parrilla de descarga). En la Casa Piramidal de Piramicasa eso no ocurre, porque además de ser completamente paramagnética, posee ese dispositivo, que tuvimos que desarrollar incluso mucho antes de conocer bien las cámaras subterráneas de las Grandes Pirámides.

4) LOS EFECTOS REALES DE LAS PIRÁMIDES
En la Casa Piramidal bien construida (he contribuido con información a ingenieros y arquitectos en varias construcciones en América, como el Hotel Luxor de Las Vegas y unas cuarenta casas), con los materiales adecuados, correctamente orientada y con su sistema de control de efectos, así como en cualquiera de las pirámides que fabrica o construye Piramicasa (lo que llamamos Pirámide Perfecta), los resultados son los siguientes: