CÓMO EVITAR EL EFECTO DE LAS GEOPATÍAS Y LAS EMISIONES DE RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA


La respuesta más eficiente a las geopatías y las radiaciones artificiales que recomienda Piramicasa, aparte de un buen estudio geobiológico, es un producto que no ofrecemos nosotros, pero lo explicamos y le ponemos en contacto con uno de sus asesores, ya que se trata de tecnología compatible con el uso de pirámides y ofrece una solución segura a la electrosensibilidad, así como a todos los riesgos causados por las radiaciones electromagnéticas en el hogar o en los lugares de trabajo.

Wifi

Existen dos fuentes principales de radiaciones nocivas en lo cotidiano: Las geopatías y las radiaciones artificiales. Muchas personas han desarrollado y denuncian "electrosensibilidad", sin que los gobiernos atiendan a este acuciante problema. Las ondas wi-fi que tantas ventajas nos ofrecen, para algunas personas resultan un problema que afortunadamente, tiene solución.


RADIACIONES TELÚRICAS

Muchos profesionales de la geobiología, así como científicos de diversos países han determinado que un 80% de las casas y lugares de trabajo humano, están afectadas por la influencia de radiaciones telúricas muy perjudiciales para la salud.
Las principales se denominan (por sus descubridores) Hartmann y Curry. La primera (por Ernst Hartmann) es una red geomagnética formada por muros de 21cm de ancho que pasan de Norte a Sur cada 2,5 m y de Este a Oeste cada 2,1 metros, aproximadamente. En muchos sitios estas distancias varían considerablemente, así como la orientación tampoco es exacta, tendiendo en muchos casos a aumentar la deriva Este-Oeste.
La otra red geomagnética es la llamada Curry que va de Noreste-Suroeste cada 3,45 m y de Noroeste-Sureste cada 3,40 m cuyas "paredes" tienen medio metro de ancho en la mayoría de los sitios.


Estas redes atraviesan e interpenetran todo, cualquiera sea el terreno o el edificio, casa o incluso búnkeres (a menos que sean especialmente diseñados como Jaula Faraday) y llegan hasta 2.000 metros de altura del suelo. O sea, a dos km de altura a nivel del mar, o a dos km por encima del suelo si se está en una montaña.
Sin esta red magnética no podría existir la vida, pero a la vez constituyen un peligro (por la pérdida de instintos y percepciones sutiles por parte de los humanos) los puntos donde se encuentran ambas redes, y más cuando lo hacen sobre líneas de agua subterránea, ciertas fracturas geológicas o con radiaciones artificiales, como las emitidas por antenas de telefonos móvil, redes wi-fi, aparatos eléctricos, líneas eléctricas y sus transformadores, etc. Las consecuencias de esta contaminación electromagnética artificial y la natural, son diversa clase de enfermedades, desde cáncer hasta accidentes neurológicos.
Algunos síntomas iniciales ante la exposición a estas radiaciones, son el insomnio, jaquecas, cefaleas crónicas, cansancio inusual, nerviosismo, fatiga, alergias sin etiología conocida, etc., así como deficiencias inmunitarias.
Según el congreso Europeo en Salzburgo, las redes Wi-Fi, los peligrosos contadores de luz digitales y las antenas de telefonía celular, el máximo rango de radiaciones considerado "seguro" para la salud no debe superar 0,1 microwatt/cm². A los 0,2 microwatt/cm² ya se producen perturbaciones cerebrales.

- El Wi-Fi emite nada menos que 4.000 microwatt/cm², unas 4.000 veces más del rango legalmente permitido y seguro.
- Los contadores de luz digitales irradian con una potencia mucho mayor que las redes wi-fi.
- Las antenas de telefonía móvil pueden emitir en España sin perjuicio legal, superando 10.000 veces el máximo admitido como seguro.

En una distancia de 300 a 400 m de estos emisores, aumentan las enfermedades como la leucemia y muchas otras, las radiaciones afectan incluso al ADN, con un deterioro que puede derivar en un espectro de más de cien tipos de enfermedades. Muchas de ellas pueden combatirse mediante la pernoctación en pirámides, pero no es posible colocarlas en los lugares de trabajo y así y todo, la solución que presentamos es totalmente compatible con el uso de pirámides.

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¿QUÉ DICE LA OMS?

¿Hay estudios?

Existe un informe de acceso público, Bioiniciative, que resume más de 2.000 estudios internacionales. En la resolución del Consejo de Europa de mayo se recogen las conclusiones de este informe: los estudios vinculan la exposición prolongada a radiaciones electromagnéticas con ciertos tumores.


Lo que dice la OMS

Tibiamente, es decir, sin tomar cartas en el asunto, la Organización Mundial de la Salud ha dicho que las antenas de telefonía móvil y el uso general de teléfonos en los rangos de emisión habituales, son posiblemente cancerígenos y sólo "recomienda" evitar su uso o investigar más.


¿Qué controles hay sobre las emisiones de radiofrecuencias?

El gobierno español permite 400 microvatios por centímetro cuadrado. Castilla-La Mancha: 0,1 microvatios; Catalunya: 200. En Nueva Zelanda, el nivel permitido es de 0,01, y en Nueva Gales del Sur, Australia, 0,001. Es como decir que en un lugar se puede ir a 100 kilómetros por hora y en otro a 100.000.


¿Qué problemas de cobertura puede haber para la telefonía?

¡NINGUNO! Entonces, ¿Para qué someter a la población a tanta potencia de radiación innecesaria? La ley española no protege para nada a los pagamultas (es decir, a los ciudadanos), los rangos permitidos son altísimos, y sólo podríamos saber qué rango de radiación recibimos si hacemos una denuncia, con todos los costos que implica. No hay ningún control en este sentido, el cual sería mucho más necesario que las cámaras en las carreteras. Para controlar velocidades y cobrar multas, sí hay recursos.
Mientras los pueblos aprenden a defenderse de estas agresiones a su salud y a exigir a los gobiernos que hagan lo que deben, sólo podemos sugerirles el uso de estos aparatos (abajo del todo) que -como hemos comprobado ya- funcionan incluso en grandes superficies, concatenando los necesarios según la distribución, la red eléctrica y la superficie a proteger.


UN POCO DE HISTORIA

Desde hace milenios las grandes culturas como los chinos, tenían la precaución antes de edificar, de estudiar lo que hoy se conoce como Feng Shui, evitando o aprovechando las "venas de dragón", las "salidas de demonios" u otros nombres que no por "alegóricos" dejan de ser claramente explicativos de sus efectos sobre los seres vivos.
También los egipcios, con las varillas de zahorí representados en Heka y el Nejej que portaba el Faraón, así como los celtas y los romanos, hacían una cuidadosa prospección de energías sutiles, antes de construir cualquier cosa donde se fuera a permanecer. Dejaban que sus rebaños pastoreen en el lugar elegido para construir y luego estudiaban sus vísceras, o bien les dejaban libertad para elegir donde dormir. Un rebaño (de cualquier mamífero) libre en un vasto terreno, sólo dormirá en sitios libres de geopatías.
En el año 1927 (el mismo año en que Antoine Bovis descubría el "efecto piramidal" en Francia), en Alemania, concretamente en el pueblo de Vilsbiburg, el barón Gustav von Pohl y un grupo de médicos y rabdomantes realizaron un importante experimento, analizando la historia de todo el pueblo y sus habitantes. Descubrieron que todos los fallecidos de cáncer y otras enfermedades raras, habían estado durmiendo siempre sobre los cruces donde se relacionan cercanamente dos venas de agua. En su época le llamaron "punto rayo" a estos sitios que los rabdomantes llamaban en Egipto Set-Ajhum (trampa de Set).

Por la misma época el francés Ing. Pierre Cody investigaba la ionización del aire sobre la vertical de las aguas subterráneas. En 1935, Cody descubre que el gas radón es el causante de muchos casos de cáncer de pulmón.
En 1937, el médico francés Dr. Peyré, comprueba que existen radiaciones cosmotelúricas que van de N-S y E-O, cuyas bandas se distancian entre 7 y 8 metros.
El doctor Ernst Hartmann, conocedor de estos descubrimientos, comenzó en Alemania, en la década de 1950 una larga serie de estudios radiestésicos sobre seres vivos, con ayuda de un grupo de rabdomantes funcionando a "doble ciego".
Así es como pudo definir la malla geomagnética, de 21 centímetros de ancho en sus "muros" que tienen una separación de 2,50 metros en sentido N-S y unos 2 metros en sentido E-O, con variaciones diversas según las características del terreno, composición mineral y varios factores más.
Al coincidir con líneas de agua subterránea o cruzarse con fallas o vetas de ciertos minerales, los puntos nocivos aumentan su peligrosidad. Esta red cubre todo el mundo y ahora se llama Red Hartmann o Red H.

El arquitecto Rémi Alexandre también hizo diversos aportes y descubrimientos al respecto.
Según un colaborador de Hartmann, de apellido Palm, dicha red global de 2 x 2,5 m es una línea de semidistancias; mientras que la verdadera retícula tendría líneas de 5 a 6 metros N-S y 4 a 5 metros de E-O, lo que se llama Franja de Primer Orden. Siete Franjas de Primer Orden, formarían una de Segundo Orden, con una separación de 35 a 42 metros N-S y 28 a 35 metros de E-O. Cada 7 Franjas de Segundo Orden, con 300 a 250 metros de separación tendríamos las Líneas de Perturbación de Tercer Orden. A medida que aumenta el Orden de Cuadrícula, los puntos de encuentro resultan más potentes y por lo tanto nocivos. Los Templarios que conocían estas cosas, aprovechaban estas líneas de diversas formas, porque en algunos casos pueden ser usadas para producir efectos terapéuticos, con tiempos muy calculados. De lo contrario, podrían ser mortales.

El suizo Dr. Manfred Curry, junto con el Dr. Witmann, descubrió en 1954 una red similar, pero orientada en sentido oblicuo a los puntos cardinales, es decir, en diagonal, conocida hoy como "red Curry".
Los puntos donde se cruza la red Curry y la red de Hartmann se llaman "Punto Estrella", que son mucho más geopatógenas, y dormir sobre uno de estos puntos implicará siempre contraer dolencias degenerativas y crónicas, sobre todo si intervienen algunos otros factores geopatógenos como venas de agua o la radiación de electrodomésticos y redes wi-fi.

Otros puntos geopáticos son los Pozos Guy Tisson, así como las chimeneas cosmotelúricas, que los chinos llamaban "salidas de demonios". Por ellas emana la Tierra su radiación nociva y suelen pasar desapercibidas para los radiestesistas, dado su amplio diámetro, que puede alcanzar algunas decenas de metros, con lo que es difícil distinguir diferencias en una habitación, pero es el típico lugar fatal, donde surgen historias muchas veces verídicas sobre su peligrosidad, aunque se entienda como "lugar encantado", etc.

Una cama colocada -por ejemplo- sobre el cruce de dos venas de agua cercanas (punto rayo), ya es bastante nocivo, pero si este punto coincide con un "punto estrella", es decir un cruce Hartmann-Curry, el sitio será muchísimo más nocivo. Por lo general una Piramicama consigue anular los efectos desviando estas geopatías, pero con la aplicación de los aparatos MK-1 se hace mucho más efectivo y seguro dormir, incluso si se usa una Piramicama.

Piramicama con madre e hijos

ORGONITES PARA CONTRARRESTAR LA RADIACIÓN

Una de las mejores soluciones está en los dispositivos de ORGONITE, que se suman al efecto magneto-protector que producen nuestras pirámides, donde colocamos siempre estos dispositivos que interactúan de modo extraordinario.


orgonites variados

LA MEJOR SOLUCIÓN PARA ANULAR LA RADIACIÓN ELECTROMGANÉTICA

No hay mucha gente dispuesta a irse a vivir a los pocos apartados sitios que quedan sin efectos de esta red global tan dañina, (ni siquiera las más electrosensibles o afectados por este mal moderno) así que la tecnología también ha aportado su capacidad para solucionar en gran medida estos problemas. El aparato MK-1 nos permite seguir viviendo en los mismos sitios, pero al anular las radiaciones mediante su sistema de compensación (o contrapolación electromagnética selectiva), elimina totalmente esta amenaza cuando es instalado en los lugares y condiciones recomendadas por el fabricante y los expertos. El saneamiento geobiológico del hábitat es lo primero, al eliminar efectos nocivos del modem y otros aparatos, con lo que en muchos casos, las dolencias desaparecen inmediatamente. Este sistema es un depolarizador que convierte las radiaciones no ionizadas (+) absorbiéndolas y compensando con radiación (-). Aunque parece sencillo desde el punto de vista práctico, explicar toda función desde nuestra óptica, que abarca el terreno cuántico, merecería muchas páginas. Pero los test realizados oportunamente garantizan una solución definitiva a los problemas de electrosensibilidad, seguramente en la mayoría de los casos.

MK-1 para anular la radiación electromagnética

* 5 años de garantía
* Certificados y marca registrada
* Se conecta a red normal de 220-230 V / 50 Hz
* Se puede conectar a 110 V con adaptador
* Sin consumo propio, con un consumo eléctrico de menos de 1 V

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